5.000 a. de C. EL EGIPTO ANTIGUO

PRODUCCIÓN ORGANIZADA

Hace 5.000 años aproximadamente, el aceite de oliva era producido con regularidad en Egipto, Fenicia, Anatolia, Palestina y posteriormente Creta. Uno de los más poderosos estados del Mediterráneo, Creta era una isla montañosa, cubierta por bosques. Su economía prosperó, inicialmente con la extracción de la madera, evolucionando hacia el creciente cultivo de fríjol, lenteja, lechuga, alverja, vides y olivos. Con el tiempo, la aceituna se convirtió en un fruto más importante que la propia uva. Los olivos asumieron tamaña importancia para la isla que los primeros documentos (tablillas micénicas), que hablan sobre los olivos, fueron encontrados en Creta y corresponden al reinado de Minos, hace 3.500 años. Las más antiguas representaciones relacionadas con los olivos son afrescos con aproximadamente 3.500 años, también encontrados en los muros del Palacio de Cnossos, en Creta. Hoy estas pinturas se encuentran en el Museo Arqueológico de Herakleion. El hecho es que al final del tercer milenio, los minoicos ya utilizaban el aceite de oliva como combustible para lamparines, en la ausencia de jabón usaban el aceite para limpiar el cuerpo, aceite como base para perfumes y aceite como un poderoso ungüento. Todavía como medicamento, en la Historia de la Medicina, página 63, León y Petrucelli dicen que el aceite fue, a lo que parece, el principal bálsamo para las heridas abiertas, probablemente para evitar la adherencia de los vendajes que las recubrían. Esta afirmación nos parece estrecha, ya que el aceite se presenta como un excelente aislante, impidiendo que las heridas expuestas entren en contacto con los agentes nocivos existentes en el aire. Las creencias sobre el aceite eran de tal magnitud que incluso hasta Aristóteles, discípulo de Platón, preceptor de Alejandro el Grande y maestro de lógica, creyente de los poderes divinos del aceite de oliva, se ungía de él, antes de los encuentros con sus discípulos. El creía que de esta forma la sabiduría y la seguridad jamás le faltarían durante los debates. El libro Historia de la Alimentación (Jean-Louis Flandrin y Massimo Mantanari), cita documentos históricos referentes a los persas y a los sumerios, datados alrededor del siglo XX a.C., relatando grandes banquetes, fiestas conmemorativas, aniversarios y rituales en homenaje a los Dioses. Varios condimentos, alimentos y bebidas usados en estos eventos son descritos, sin embargo, hay un hecho interesante: el aceite de oliva forma parte de todos estos tipos de eventos, pero no para aderezar o preparar algún tipo de plato y sí para realzar peinados, dando brillo a los cabellos de los comensales. Ocurre que, en aquel período, con rarísimas excepciones y diferentemente de las aceitunas, el aceite de oliva era utilizado solamente como ingrediente en la producción de pan. Son muchas las referencias del aceite como remedio, ungüento, combustible, conservante, sustituto del jabón, protector de la piel contra el frío, cosmético para dar elasticidad a la piel, base de perfume, sin embargo, hasta entonces, en ningún texto el aceite aparece como aderezo a ser comido en su estado natural.


UN IMPORTANTE PRODUCTO DE CRETA

aceite era una importante mercadería para el comercio de Creta, siendo que el olivo, la aceituna y el aceite eran tratados como una riqueza con métodos conocidos de plantío, cosecha y producción: el cultivo implicaba en abrir surcos en el suelo pedregoso de la isla con arado de dos puntas, utilizándose el sistema de irrigación a través de zanjas y canales. Después de cinco años los árboles iniciaban su edad de producción y a los 20 años su período más productivo. La cosecha era procesada en forma simplificada, golpeando a los olivos con varas y, en seguida, un rastrillo recogía las aceitunas caídas (en muchas regiones europeas todavía se procede de esta misma manera). Los frutos se sumergían en agua caliente, se machacaban y colocaban en barriles con agua. Cuando el óleo subía a la superficie, se drenaba el agua y se obtenía el aceite de oliva. Para cocinar o condimentar sus alimentos, la tendencia de los pueblos antiguos era utilizar los diversos tipos de grasa animal. Manteca de cerdo, de res, de ganso y de otras aves, además de los aceites de ajonjolí, de nueces, de lino y de ricino. Sin embargo, aun cuando no se utilizase el aceite de oliva para la preparación de sus platos, los egipcios tenían conocimiento del poder de conservación de este oro líquido. Prueba de esto es que los grandes faraones eran embalsamados y untados con aceite, para que no solamente su espíritu, sino también su cuerpo atravesasen, en el mejor estado de conservación, el largo camino rumbo a la eternidad. Cuando se halló la tumba del faraón Tut Anj Amón en 1922, en pleno siglo XX, el ambiente todavía guardaba el aroma del aceite utilizado en su embalsamamiento. Álcalis y aceite de oliva. Esta era la fórmula del jabón usado por los egipcios.


EL ACEITE Y MOISES

?The LORD said to Moses, Jehová habló a Moisés, diciendo: Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda. Esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata, cobre, azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, piedras de ónice, y piedras de engaste para el efod y el pectoral. ...? (Éxodo 25:1/7) Desde los primordios el aceite está presente en los rituales judaicos. Y llamó Jehová á Moisés, y dice: ?Y cuando alguna persona ofreciere oblación de presente á Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso...? (Levítico 25:1/7)

Aún en Levítico 8,10: Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y las santificó. Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos. Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo. Después Moisés hizo llegar los hijos de Aarón, y les vistió las túnicas, y les ciñó con cintos, y les ajustó los chapeos (tiaras), como Jehová lo había mandado á Moisés. Los españoles lo llaman de aceite lampante - para iluminar en los candiles - de la misma forma la Biblia se refiere a uno de los más antiguos combustibles que se conoce de la siguiente forma: Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas. (Éxodo 27:20) Mirra, canela, cálamo, casia y aceite. En Éxodo 30:22/28, así está constituido el óleo sagrado de la santificación de los rituales judaicos: Habló más Jehová a Moisés, diciendo: Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta, de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin. Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa. Con él ungirás el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base. Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado. Siclo- 11,7 g / Him-3,15